El Misterioso Círculo del 99 [Buenos Días con Hyenuk Chu] T1 E22
El Misterioso Círculo del 99. Hyenuk nos regaló este Buenos Días con Hyenuk, es llamado El Misterioso Círculo del 99 [Buenos Días con Hyenuk Chu] T1 E22... ¿Est...
![El Misterioso Círculo del 99 [Buenos Días con Hyenuk Chu] T1 E22](https://wsrv.nl/?url=www.hyenukchu.com%2Fwp-content%2Fuploads%2FEl-Misterioso-Circulo-del-99-Buenos-Dias-con-Hyenuk-Chu-T1-E22.png&w=1200&output=webp&q=85&we&h=600&fit=cover)
Índice del Artículo
El Misterioso Círculo del 99
Muy buenos días. Bienvenido a esta charla matutina de Buenos Días con Hyenuk. Hoy te contaré una pequeña historia sobre el Misterioso Círculo del 99 (Noventa y Nueve).Resulta que había una vez un gran empresario, un emprendedor muy rico, muy millonario. Pero estaba muy triste y tenía un asistente que era muy feliz. Todos los días, todas las mañanas, llegaba con su informe y le mostraba pues todo su calendario a este dueño de la empresa. Y era una persona que era muy alegre. Se la pasaba cantando. Y bueno, y tenía una sonrisa que definitivamente cualquier persona que lo mirara solamente con su cara y su actitud podía ver que era una persona muy feliz, era alegre y que tenía mucha serenidad en su vida. Un día, este gran empresario millonario mandó a llamar a su asistente y le dijo: - Oye, ¿cuál es el secreto? Y el asistente le respondió: - ¿Cuál secreto? Y le respondió este empresario: - ¿Cuál es tu secreto de tu alegría? ¿Por qué vives tan feliz? Y el asistente le respondió: - No, no hay ningún secreto. El dueño un poco sospechoso, dijo: - Oye, no me mientas. He despedido a más gente por mentiras más pequeñas que esa. Y el asistente le volvió a responder: - No le estoy mintiendo, Yo no estoy guardando ningún secreto. - Entonces, ¿por qué estás tan feliz y alegre? ¿Por qué? Y el asistente le respondió: - Mire. la verdad es que no tengo razones para estar triste. De verdad, hasta me honra que me permita trabajar con usted. Yo tengo una esposa y mis hijos viven en una casa que la he podido comprar gracias porque estoy trabajando acá. Tengo la posibilidad de vestir y alimentar a mi familia. Y además, gracias porque el trabajo que realizo en esta empresa, de vez en cuando recibo bonificaciones y puedo gastarlos en mis vacaciones que más me gustan. Así que, ¿por qué no podría estar feliz? Y el dueño de esta empresa, volvió y le insistía: - Si no me dices ahora mismo el secreto de tu felicidad te voy a despedir. Y se fue murmurando... "Nadie puede estar feliz con esas razones que tú me has dado". Y el asistente se quedó pensando: - Pero no hay ningún secreto. Nada me gustaría más que complacer con una buena respuesta. Pero es que no hay nada que yo esté ocultando. El empresario molesto le dijo: - ¡Vete antes de que te despida! El asistente, se fue, aun así, con una sonrisa. Y salió de la oficina. El empresario estaba realmente muy, muy loco. No entendía. No se explicaba cómo el asistente estaba tan feliz viviendo con una casa que estaba pagando con hipoteca, vistiendo ropa comprada en almacenes, no de moda, no de esos costosos, sino comprada ahí, en las tiendas normales. Y comiendo normal, como come la mayoría de la gente.Fue un poco larga esta historia. Tal vez no sean novecientos noventa y nueve millones. Tal vez sea solamente novecientos noventa y nueve dólares. O noventa y nueve mil dólares o quien sabe el monto que tú tengas en este momento en la cabeza.¿Qué es el Misterioso Círculo del 99?
Pero decidió calmarse y llamó a una junta de sus consejeros y le contó sobre esa situación que había tenido con su asistente de la mañana. Y le preguntó a todos los consejeros: - ¿Por qué este señor es feliz? Y los consejeros empezarán a responderle. Y no, no le gustó ninguna respuesta. Y había uno que estaba muy calladito y, de pronto, este le dijo: - Señor, ¿me permite? - Si, claro, a ver si me dices algo que todos estos no han podido responderme. - Lo que pasa es que su asistente está en el misterioso círculo del 99 (noventa y nueve). Él está por fuera de ese misterioso círculo del 99 y no lo ha conocido. Y cuando lo conozca va a ser infeliz. - ¿Cómo así? No entiendo. Dijo, "si, él nunca ha entrado a ese círculo". - Pero, ¿qué es eso? - Mire, la única forma señor de que usted lo entienda es mostrárselo con hechos, dijo. - ¿Y cómo lo puedes hacer? Dijo el consejero: - Pues hagamos que su asistente entre en ese círculo misterioso del 99. Entonces el empresario dijo: - No, pero a mí no me gusta eso. A mí no me gusta engañar a las personas, hacer trampa, dijo. - No, no, no, no se trata de eso. Solamente tenemos que mostrarle una oportunidad y va a ver que él entra solito, tomando su propia decisión. - ¿Cómo? ¿Él no se dará cuenta de que si entra en ese círculo dejará de ser feliz?, dijo el empresario. - Si. Él se va a dar cuenta. - Entonces, no va a entrar, dijo. - No va a poder evitarlo. Así se dé cuenta que si entra en ese círculo, va a ser infeliz. No va a poder evitarlo, dijo el consejero. - A ver, a ver. Déjame a ver si entiendo. ¿Tú me estás diciendo que él se dará cuenta de la infelicidad que le causará entrar en ese ridículo círculo y que, de todos modos, va a entrar en él y no podrá salir?Entrando al Círculo del 99
El consejero, responde: - Tal cual, señor. ¿Así que está dispuesto a perder un excelente empleado para poder entender la estructura de cómo funciona este misterioso círculo? Y el empresario se quedó pensando un rato y dijo: - ¡Hagámosle! Bien, entonces el consejero le pidió lo siguiente, le dijo: - Bueno, para poder hacerlo yo necesito esto. Necesito que, en un maletín ejecutivo de cuero bien bonito con chapa y todo, quiero que me entregues en efectivo, novecientos noventa y nueve millones de dólares. [Nota del editor: Querido lector, tu pon la cifra, pueden ser US$9,900 o US$99,000, etc. lo importante es el mensaje final]. - ¡¿Qué?! ¿US$999 millones? - Si. Una maleta y nada más. - Ok, lo tendrás. Y así lo hicieron. Por la noche, el consejero pasó por la oficina del gerente y juntos ocultaron ese maletín muy cerca de la oficina del asistente. Sabían que el asistente llegaría muy temprano en la mañana. Y cuando éste llegó, vio que estaba el maletín ahí. Lo tomó y vio que tenía una nota que decía: "Lo que contiene este maletín es tuyo. Es un premio por ser un buen hombre. Así que disfrútalo, y no cuentes a nadie cómo lo encontraste" El consejero y el gerente estaban ahí espiando a ver qué hacía el asistente para ver lo que estaba sucediendo. El asistente abrió el maletín, leyó el mensaje y se sorprendió por la cantidad de billetes que encontró. Miró para todos los lados a ver si estaba siendo grabado, si era una de esas sesiones de cámara oculta o algo así. Y cuando ya se aseguró de que no era nada de eso, guardó el maletín muy bien debajo, donde nadie lo pudiera ver. Tanto el empresario, como el consejero, podían ver que los ojos del asistente habían cambiado. No podía creer lo que lo que estaba pasando. Imagínate esa emoción del asistente. Era mucho dinero. Era un dinero que él nunca lo hubiera podido tener si hubiera trabajado toda su vida. Cada vez que podía, cerraba la cortina de la oficina y volvía a contar, una y otra vez, una y otra vez cuánto dinero había. Se dio cuenta, cuando hacia los montones de billetes, se dio cuenta que faltaba dinero para poder completar los mil millones. Y él dijo: - No puede ser, no puede ser. Falta. Y empezó a volver a contar, una y otra vez, y se dio cuenta que faltaba. Había novecientos noventa y nueve millones. Faltaba un millón. Y empezó a decir: - Me robaron. Me robaron. Ladrones. Estos malditos robaron mi dinero. Me lo dieron a mí, quién sabe por qué, pero me robaron. Y empezó a buscar por todas partes en la oficina, en el pasillo donde había encontrado el maletín. Pero no encontró ese millón que faltaba. Novecientos noventa y nueve millones es mucho dinero, pero faltaba un millón. No es un número completo. El empresario y el consejero lo seguían mirando con su cámara de espionaje.Ya Nunca Más Estarás Satisfecho
La cara del asistente ya no era la misma. Estaba con el señor fruncido. Los rasgos de su cara muy tiesa. Sus ojos se habían vuelto arrugados y su boca mostraba rabia. El asistente sacó rápidamente su portátil y empezó a hacer un cálculo en una hoja de cálculo. Empezó a pensar. ¿Cuánto tiempo tenía que seguir trabajando en la empresa para poder ahorrar ese millón que hacía falta? Se decía: "Oye, bueno, voy a trabajar duro para conseguir ese millón, y después no tenga que trabajar más. Con mil millones, no tendría que trabajar más y podría dejar de trabajar. Sería realmente un hombre rico, tan rico como mi jefe". Y empezó a sacar el cálculo que, si trabaja y ahorraba su salario e inclusive esos bonos extras que iba a recibir, tal vez en veinte años, en quince años, juntaría tal vez lo necesario. Empezó a sacar cuentas, empezó a sumar si su esposa trabajaba y si sus hijos trabajaban. Y seguía con los cálculos, todo para tener más dinero y para poder acumular ese millón faltante, para que se completen esos mil millones, se decía. Se decía también: Vale la pena. Va a ser duro el sacrificio. Pero en algunos años voy a llegar a tener ese millón y voy a poder tener los mil millones. Y todo esto lo estaba diciendo en voz alta, mientras seguía y seguía calculando en su hoja de cálculo. El empresario y el consejero regresaron a la oficina. Se dieron cuenta que el asistente había entrado en el misterioso círculo del 99. Durante los siguientes meses el asistente siguió sus planes tal como se le ocurrieran aquella noche. Todo lo que había escrito en su hoja de cálculo. Una mañana el asistente golpeó la puerta de la oficina del gerente y entró refunfuñando y el empresario le preguntó: - ¿Qué te pasa? ¿Estás bien? El asistente le respondió de mala gana: - Nada me pasa, nada me pasa. Y el empresario le volvió a preguntar: - Oye, antes, eras tan feliz entrabas cantando y estabas todo el tiempo sonriente. ¿Qué pasó? Y el asistente le respondió de mala gana: - Hago mi trabajo, ¿no? Eso es lo que quieres tú o ¿quieres que también te cuente chistes o qué? No pasó mucho tiempo antes de que el empresario despidiera al asistente. La verdad es que lo estimaba, pero no era agradable tener un asistente que siempre estuviera de mal humor.
¿Qué es eso que te hace falta?
Quiero que te hagas una pregunta:Acaso, ¿eres realmente feliz?Quiero que pienses hoy, a través de este misterioso círculo del noventa y nueve, que muchas veces tenemos todo lo necesitamos. La vida nos da todas las cosas que nosotros necesitamos. Pero puede que falte una cosa.
- Puede que falte ese millón,
- puede que falte un amigo,
- puede que falte una hija,
- puede que falte un esposo,
- puede que falte una esposa,
- quizá hayas perdido un trabajo,
- o ya no puedes hacer algo,
- o lo que sea.
La felicidad es una decisión personal
La felicidad es una decisión personal y no debe estar determinada por el nivel de ambición, sino por el nivel de realización. Espero que esta historia del asistente, aunque un poco larga, pero que te ayude a pensar en: "¿por qué me quejo? si tengo noventa y nueve cosas que me pueden hacer feliz". Espero que pases un excelente y un feliz día. Que tengas una excelente semana y te mando, como siempre, una muy buena vibra.
En Buenos Días con Hyenuk me vas a encontrar hablando sobre temas cotidianos, pero abordados desde un punto de vista algo distinto.
El objetivo con estas sesiones es hacerte reflexionar sobre lo que pasa en tu día a día y que sepas que eso por lo que estás atravesando --sea lo que sea-- alguien más lo ha vivido.
A fin de cuentas, nos enfrentamos a casi las mismas circunstancias, la diferencia está en cómo respondemos a ellas.
Escucha todas las sesiones de Buenos Días con Hyenuk en mi canal de YouTube de Hyenuk Chu.
Si aún no te suscribes a mi canal... ¿Qué esperas? ¡Dale Clic! y suscríbete ahora.
Lee o escucha este episodio y comparte tu opinión:
- ¿Qué te gustó de este Buenos Días con Hyenuk?
- ¿Leíste este blog o lo escuchaste?
- Mira todo lo que tengo para ti, aquí.
Si te ha gustado este episodio, te agradezco me ayudes si lo compartes en tus redes sociales. 😉🙏
Lecturas Recomendadas

¿Por qué no has cumplido tus metas? Te falta la brújula – Hyenuk Chu
¿Por qué no has cumplido tus metas? Estamos a punto de entrar al último periodo de 2026 y muchos se cuestionan por qué no han cumplido las resoluciones o deseos...

El dinero amplifica lo que eres, sea bueno o malo – Hyenuk Chu
El dinero amplifica lo que eres. No arregla sus problemas, sino que eleva los que ya tiene. Por eso, incluso cuando se cuenta con dinero, las personas suelen en...

¿Por qué fallan los traders al colocar una operación? – Hyenuk Chu
¿Por qué fallan los traders al colocar una operación? Entre el 70% y el 90% de los traders pierden dinero, de acuerdo con estadísticas que circulan en internet....

¿Por qué te cuesta filtrar acciones al invertir en la Bolsa de Valores?: supera tus sesgos – Hyenuk Chu
Filtrar acciones al invertir en la Bolsa de Valores de Nueva York es vital. En todos los mercados de Estados Unidos hay listadas cerca de 11.397 acciones. Solo ...